sábado, 2 de junio de 2018

MANTENIENDO UNA BUENA CONCIENCIA




“…Hermanos, hasta hoy yo he actuado delante de Dios con toda buena conciencia.”

Hechos 23:1b



 La conciencia se define como aquella parte de la psiquis humana que provoca angustia mental y sentimientos de culpa cuando la violamos, y sentimientos de placer y bienestar cuando nuestras acciones, pensamientos y palabras están en conformidad con nuestros sistemas de valores. La palabra griega traducida "conciencia" en todas las referencias del Nuevo Testamento significa "conocimiento moral" o "conciencia moral". La conciencia reacciona cuando las acciones, pensamientos y palabras de uno se ajustan a, o son contrarios a, una norma del bien y del mal.


I. LA CONCIENCIA ES UNA CAPACIDAD DADA POR DIOS A LOS SERES HUMANOS PARA EL EJERCICIO DE LA AUTOEVALUACIÓN.


A. Es un testigo de la Ley de Dios en el ser humano

“Estos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan.” Romanos 2:15

B. Debe ser nutrida y fundamentada con los valores morales y éticos

“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:2


II. DEBEMOS CONSERVAR LA PUREZA DE NUESTRA LA CONCIENCIA


A. Nuestra conciencia se afecta por el pecado

“Si esto es así, ¡cuánto más la sangre de Cristo, quien por medio del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, a fin de que sirvamos al Dios viviente!” Hebreos 9:14

“Para los puros todo es puro, pero para los corruptos e incrédulos no hay nada puro. Al contrario, tienen corrompidas la mente y la conciencia.” Tito 1:15


B. La conciencia puede llegar a atrofiarse: Tres errores de la conciencia: Débil (No sabe que es bueno y es malo), Engañosa (llama a lo malo bueno) y Muerta (no siente nada).

“Al pecar así contra los hermanos, hiriendo su débil conciencia, pecan ustedes contra Cristo.” 1Corintio 8:12

“Reciban al que es débil en la fe, pero no para entrar en discusiones”. Romanos 14:1

¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! Isaías 5:20

“Tales enseñanzas provienen de embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida.” 1Timoteo 4:2

C. Debemos mantener limpia la conciencia. Con oración y confesión, lectura bíblica, y comunión con Dios y su Iglesia.

“Pero háganlo con gentileza y respeto, manteniendo la conciencia limpia…” 1 Pedro 3:16ª


III. EL ESPÍRITU SANTO SE CONVIERTE EN UN COMPLEMENTO ESPECIAL PARA NUESTRA CONCIENCIA

A. El Espíritu Santo guía la conciencia

“Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia me lo confirma en el Espíritu Santo.” Romanos 9:1

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.” Juan 14:6

B. A medida que nos sujetamos al señorío de Cristo, nuestra conciencia colaborara para nuestra santificación.


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