viernes, 18 de mayo de 2018

EL CRISTIANO Y LA POLÍTICA



“Entonces denle al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.” Lucas 20:25

Introducción:

Resultado de imagen para política            Si hay algo que encienda la chispa para un debate espontáneo, o una discusión abierta, es una discusión sobre política – aún entre creyentes. Como seguidores de Cristo, ¿cuál debe ser nuestra actitud y nuestra participación en la política? Se ha dicho que "la religión y la política no se mezclan." Pero ¿es realmente cierto? ¿Podemos tener opiniones políticas fuera de las consideraciones de nuestra fe cristiana? La respuesta es no, no podemos. La Biblia nos da dos verdades en cuanto a nuestra actitud hacia la política y el gobierno.

En su sentido estricto, podemos decir que la política es el conjunto de decisiones y medidas tomadas por determinados grupos que detentan el poder en pos de organizar una sociedad o grupo particular.

I. EL PODER POLÍTICO HA SIDO DADO POR DIOS COMO UNA CONCESIÓN A LOS HOMBRES.

Dios estableció tres instituciones para el bienestar de la sociedad. El Matrimonio, La Iglesia y el Gobierno. Ellas están para evitar que se corrompa la sociedad.

No fue siempre el plan de Dios tener gobernantes sobre su pueblo. Él está consciente de que los gobiernos no son perfectos. Al analizar el pasaje de 1 Samuel 8: 6-18 entendemos que:

Tener gobierno fue una solicitud del pueblo y no un deseo de Dios. Era un rechazo a Dios mismo.  “…En realidad, no te han rechazado a ti, sino a mí,…” (V.6) Dios les advirtió de las consecuencias negativas de tener Rey humano:

― Les quitará a sus hijos para que se hagan cargo de los carros militares y de la caballería, y para que le abran paso al carro real. Los hará comandantes y capitanes,[a] y los pondrá a labrar y a cosechar, y a fabricar armamentos y pertrechos. También les quitará a sus hijas para emplearlas como perfumistas, cocineras y panaderas. Se apoderará de sus mejores campos, viñedos y olivares, y se los dará a sus ministros,  y a ustedes les exigirá una décima parte de sus cosechas y vendimias para entregársela a sus funcionarios y ministros. Además, les quitará sus criados y criadas, y sus mejores bueyes[b] y asnos, de manera que trabajen para él. Les exigirá una décima parte de sus rebaños, y ustedes mismos le servirán como esclavos. (Vv.11b-17)

Dios les advierte que no les escuchará cuando pidan ayuda por el mal gobierno del Rey.

“…clamarán por causa del rey que hayan escogido, pero el Señor no les responderá.” (V.18)
 “Él cambia los tiempos y las épocas, pone y depone reyes...” Daniel 2:21ª

II. DEBEMOS RESPETAR Y SOMETERNOS A LOS GOBIERNOS

Dios ordena el respeto y obediencia, Jesús nos dio ejemplo de sujeción

“Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él.”  Romanos 13:1

“No tendrías ningún poder sobre mí si no se te hubiera dado de arriba…” Juan 19:11ª

“No blasfemes nunca contra Dios, ni maldigas al jefe de tu pueblo.” Éxodo 22:28

Los gobiernos tiene un propósito divino de ayudar al buen vivir

“Sométanse por causa del Señor a toda autoridad humana, ya sea al rey como suprema autoridad, o a los gobernadores que él envía para castigar a los que hacen el mal y reconocer a los que hacen el bien.” 1 Pedro 2:13-14

“Porque los gobernantes no están para infundir terror a los que hacen lo bueno, sino a los que hacen lo malo.” Romanos 13:3

Los distintos tipos de gobierno no fueron creados por Dios. Pero cada uno dará cuenta a Él por su desempeño.  

La Biblia no avala la democracia, no nos enseña que debemos ser gobernados por la república, no se da preferencia a la monarquía, no da ninguna justificación para la dictadura. El socialismo, el fascismo, el liberalismo, la anarquía, el comunismo, etc. Son invención humana.

Los abusos que el hombre hace de la gracia que Dios le ha dado, no refleja la Voluntad de Dios, ni su naturaleza. Los hombres han abusado del Gobierno, de la misma manera que han atentado contra otras instituciones como el matrimonio y la iglesia.

Dios no permite la rebelión contra el gobierno.

“Por lo tanto, todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido. Los que así proceden recibirán castigo.” Romanos 13:2

No importa si el Emperador Romano fue electo por la gente o fue colocado a dedo por el senado, o si conquisto su lugar por la fuerza militar. No importa si la autoridad Imperial era ejercida por un Cesar con prácticas homosexuales, matricida, pedófilo.

III. JESÚS Y SU REINO TRANSCIENDE LA POLÍTICA HUMANA

Jesús nunca se interesó en participar en los cambios políticos de los pueblos.

“Entonces los que estaban reunidos con él le preguntaron: Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el reino a Israel? No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre —les contestó Jesús—.”  Hechos 1:7-8

La transformación de la humanidad no será por medio políticos. Dios nos ha llamado a ser la sal y luz del mundo por medio de nuestro testimonio.

En el tiempo de Jesús existían los Herodianos y los zelotes, Jesús no participo de sus intereses.

Nuestro llamado es a hacer discípulos, por medio de la enseñanza de Cristo.



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